El proyecto transforma un antiguo local de Tárrega en una clínica dental manteniendo la esencia del espacio original. La intervención parte de la estructura existente, definida por los muros de carga, y se adapta a ella sin necesidad de derribos. Los espacios, inicialmente diáfanos, se organizan con nuevas compartimentaciones ligeras que no llegan al techo, preservando así la percepción de continuidad y las proporciones originales.
Uno de los elementos más singulares es la presencia de la antigua muralla del portal del Carme o del Falcó (siglo XIV) en una de las paredes medianeras, que se recupera y se pone en valor como parte central del proyecto. También se conservan puntualmente pavimentos originales de mosaico hidráulico, que aportan carácter y memoria al espacio.
La propuesta combina estos elementos existentes con materiales nuevos, propios de un entorno clínico: limpios, precisos y funcionales. El contraste entre lo antiguo y lo contemporáneo define la atmósfera de la clínica, generando un espacio equilibrado entre identidad y funcionalidad.
Arquitectos: Mercè Bosch y Josep Bergadà
Arquitecto técnico: Oriol Aubets
2015 - 2016